El SARHA es un sistema integrado de liquidación de haberes y administración del personal desarrollado por la AFIP. Está compuesto por módulos que cubren todo el ciclo de RRHH: desde la gestión del legajo hasta la liquidación mensual de sueldos, de forma sincronizada y centralizada.
Hoy es la herramienta de gestión de personal y haberes de decenas de organismos del Estado argentino, en los tres poderes del gobierno.
~2002 — Nace en AFIP
AFIP desarrolla SARHA para gestionar sus propios RRHH. La plataforma corre sobre Oracle, con un cliente de escritorio en PowerBuilder y un portal web en PHP (SARHA OnLine).
2002–2009 — SARHA Transferencia
AFIP crea la División SARHA Transferencia para implementar el sistema en otros organismos de forma gratuita. Los primeros en adoptarlo son PAMI, Cancillería, BCRA y el Congreso de la Nación. Para 2005, ya son 21 los organismos en los tres poderes. El equipo de transferencia llega a tener alrededor de 30 técnicos dedicados.
22 jul 2016 — Decreto 888/2016 (Macri)
El gobierno de Macri establece la implementación obligatoria de SARHA en toda la Administración Nacional. En lugar de usar AFIP Transferencia, el Ministerio de Modernización licita la tarea a 11 consultoras privadas: Open Solutions, Intersoft, Summant, NewRol-it, Neoris, Hexacta, Atos, Tecninfor, Ryaco, Everis y Unitech. La decisión fue polémica: el Estado pagaba por algo que antes hacía gratis.
2016–2020 — Era de las consultoras
Las empresas implementan SARHA en decenas de nuevos organismos. Entre ellos: Estado Mayor Conjunto, CITEDEF, ENACOM, Ministerio del Interior (Open Solutions); ENOHSA, Jefatura de Gabinete, ACUMAR, Secretaría General de Presidencia (Tecninfor). El Poder Judicial firma convenio directo con AFIP en 2017. Para 2018 las propias consultoras ya reclamaban renegociación de precios.
11 ago 2020 — Decreto 661/2020 (Alberto Fernández)
Se deroga el Decreto 888/2016. SARHA ya no es obligatorio; cada organismo puede elegir su sistema siempre que sea compatible con el SIRHU. SARHA Transferencia retoma el control del soporte. Algunos organismos implementados por consultoras —como Cancillería y PAMI— pierden compatibilidad con la versión de AFIP y quedan aislados.